MiopíaUna de cada cuatro personas padece miopía, un defecto de la visión con base genética y en la que aún no se conocen los factores ambientales que la activan.

Existen creencias erróneas respecto a la miopía, por ejemplo: aparece como resultado de leer en mala postura o con mala iluminación, resulta de mirar mucha televisión o trabajar muchas horas delante de una computadora. Estas afirmaciones son falsas al igual que “la miopía protege frente a la vista cansada o presbicia” o que “las lentes de contacto frenan el avance de la enfermedad”.

Más allá de que una corrección en el aumento de sus lentes le permita ver con normalidad, los oftalmólogos aconsejan no abandonar el seguimiento de la salud de los ojos, ya que un miope, por el simple hecho de serlo, tiene siempre más probabilidades de padecer glaucoma, cataratas precoces y retinopatía o coroidosis.

Los especialistas denominan miopía magna al padecimiento, cuando el individuo supera las 6 dioptrías debido a un crecimiento desmesurado del globo ocular que genera un adelgazamiento progresivo en las capas del ojo, de las cuales la retina es la más afectada. Ésto puede causar atrofias, hemorragias, degeneración macular, roturas o desprendimiento de retina. Así, con el tiempo, el miope va perdiendo zonas de visión, agudeza visual y calidad de vida.

Juan Reche, oftalmólogo del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, resalta que es una enfermedad con devastador efecto sobre la visión de las personas y suele dar lugar a percepciones distorsionadas de las imágenes, tanto en forma como en tamaño, limitando enormemente la capacidad de los pacientes para leer, trabajar con computadoras o conducir.

El experto considera apropiados, en estos casos, los antiangiogénicos que actúan inhibiendo el factor de crecimiento vascular endotelial, pudiendo frenar el curso de la enfermedad y la neovascularización que se produce como consecuencia de ésta y dificulta grandemente la visión.

«No son tratamientos curativos, pero en muchos casos permiten una
recuperación importante de la agudeza visual y retrasan la aparición de
una deficiencia visual grave», explica el oftalmólogo.

Fuente:
consumer.es

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