
La situación económica mundial está influyendo grandemente sobre el costo de los alimentos y ésto, repercute seriamente sobre el perfil de alimentación de las personas.
Así, las familias de escasos recursos pasan hambre y las de nivel económico medio se ven obligadas a modificar hábitos para poder alimentarse.
Y aunque parezca paradójico, el incremento en el precio de los alimentos está incrementando las cifras de obesidad. (seguir leyendo…)

Las guarderías infantiles son, hoy en día, un recurso muy valioso debido a los horarios laborales de ambos padres y las ausencia de familiares cercanos con quién dejar a los más pequeños.
Sin duda, la socialización a temprana edad, los juegos compartidos y el despegue de los padres son factores muy beneficiosos en el desarrollo infantil que, desde las guarderías, se impulsa a diario.
Pero hay otras cuestiones que, involuntariamente se producen al momento de llevar a un niño de corta edad a la guardería, que podrían resultar negativas para su salud. (seguir leyendo…)

La obesidad es de origen multifactorial, por lo tanto, su tratamiento no requiere de un único pilar, sino que para que éste sea efectivo debe concentrarse en múltiples áreas.
La alimentación, la actividad física y la psicología deben formar, en conjunto, un tratamiento efectivo para superar con éxito la obesidad.
El tratamiento cognitivo conductual es un pilar esencial para enfrentar la obesidad mediante la modificación de hábitos nocivos. (seguir leyendo…)

Mirar televisión, así como ingerir alimentos mientras se convive con otros distractores, tales como la radio o el ordenador, es notablemente influyente sobre el aumento de peso de los niños.
Un estudio canadiense comprobó que los niños que comen y miran televisión al mismo tiempo engordan más que aquellos que evitan sus programas favoritos en el momento de la comida.
Se observó que los niños asimilan 228 calorías más si al momento de comer están mirando tele. (seguir leyendo…)
Se sabe que el exceso de peso, así como un peso por debajo de lo normal, inciden negativamente sobre la fertilidad femenina.
Pero la presencia de obesidad o diabetes puede repercutir sobre la calidad del semen afectando de manera perjudicial la fertilidad de los hombres.
Dos estudios británicos han demostrado que tanto la obesidad como la diabetes, provocan daños en el ADN del esperma produciendo una mayor proporción de espermatozoides anormales así como también, un menor volumen de líquido seminal. (seguir leyendo…)