
Una alimentación hipergrasa e hipercalórica con bajo aporte de fibra, vitaminas y minerales es la menos aconsejable para la prevención de la obesidad y las enfermedades cardiovasculares.
Sin embargo, este es el perfil alimentario de los niños en edad escolar, resultante de una encuesta realizada con más de 6000 alumnos en escuelas bonaerenses de Argentina.
Los niños consumen principalmente lo que denominamos comida chatarra, sobre todo, salchichas y hamburguesas que habitualmente acompañan por bebidas gaseosas no dietéticas. (seguir leyendo…)

Mirar televisión, así como ingerir alimentos mientras se convive con otros distractores, tales como la radio o el ordenador, es notablemente influyente sobre el aumento de peso de los niños.
Un estudio canadiense comprobó que los niños que comen y miran televisión al mismo tiempo engordan más que aquellos que evitan sus programas favoritos en el momento de la comida.
Se observó que los niños asimilan 228 calorías más si al momento de comer están mirando tele. (seguir leyendo…)

Los niños o adolescentes que padecen trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), pero están controlados y bajo tratamiento médico tienen mayores probabilidades de sufrir bajo peso.
Por el contrario, los niños y adolescentes de entre 5 y 17 años que no consumen medicamentos para el TDAH tienen un riesgo 1,5 veces mayor de sufrir sobrepeso que el resto de los niños sin la enfermedad.
Estas son las conclusiones de un estudio que analizó los datos de casi 63.000 niños que participaron de la Encuesta Infantil nacional de los Estados Unidos en el años 2003 y 2004. (seguir leyendo…)

Estas son las 3 medidas aconsejadas por los especialistas en endocrinología y nutrición para frenar el avance de la obesidad infantil y revertir la situación actual.
En la mayoría de los casos, la obesidad tiene una influencia genética, pero si el ambiente no es propicio para su desarrollo, pues la enfermedad no se genera.
En la actualidad, diversos estudios sitúan las cifras de obesidad infantil en un 25%, hecho preocupante si se analiza la velocidad con que se ha incrementado la enfermedad entre los niños, ya que se duplicado su incidencia en los últimos 20-25 años. (seguir leyendo…)

El sueño es un acto reparador que permite descansar y continuar con las actividades de la vida diaria sin inconvenientes.
Pero si éste resulta alterado, pues las consecuencias no sólo recaen sobre la rutina del día, sino que puede ser grandemente perjudicial para nuestra salud.
Según una investigación llevada a cabo en Toronto, los niños que roncan, se mueven mucho durante la noche o respiran anormalmente, podrían sufrir apnea obstructiva del sueño. (seguir leyendo…)